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Embarazo

Ejercicio durante el embarazo: qué sí y qué no hacer

14 de agosto de 2026 · Por Redacción Por qué Doctor · Embarazo

El embarazo no significa renunciar a la actividad física. De hecho, mantenerse activa durante la gestación aporta numerosos beneficios tanto para la madre como para el bebé. Sin embargo, es fundamental conocer qué ejercicios son seguros y cuáles conviene evitar en esta etapa tan especial.

Beneficios del ejercicio durante el embarazo

Practicar ejercicio de forma regular y moderada durante el embarazo contribuye a múltiples aspectos del bienestar materno. Ayuda a controlar el aumento de peso, reduce el riesgo de desarrollar diabetes gestacional (una forma de diabetes que aparece durante el embarazo) y mejora el estado de ánimo, combatiendo la ansiedad y el estrés.

Además, la actividad física fortalece la musculatura, especialmente la del suelo pélvico y la espalda, zonas que soportan mayor carga durante la gestación. También favorece un mejor descanso nocturno, reduce las molestias típicas como el estreñimiento y prepara el cuerpo para el momento del parto.

Ejercicios recomendados y seguros

No todos los ejercicios son igualmente adecuados durante el embarazo, pero existe una amplia variedad de opciones seguras y beneficiosas:

  • Caminar: Es la actividad más sencilla y accesible. Mantiene el sistema cardiovascular activo sin impacto excesivo en las articulaciones.
  • Natación y aquagym: El medio acuático reduce el peso corporal, alivia la presión sobre las articulaciones y la espalda, y ofrece una resistencia natural que tonifica los músculos.
  • Yoga prenatal: Mejora la flexibilidad, fortalece la musculatura y enseña técnicas de respiración útiles para el parto. Importante practicarlo con instructores especializados en embarazo.
  • Pilates para embarazadas: Refuerza el core (la zona central del cuerpo) y el suelo pélvico, siempre adaptando los ejercicios a cada trimestre.
  • Bicicleta estática: Permite ejercicio cardiovascular controlado sin riesgo de caídas, a diferencia de la bicicleta tradicional.
  • Ejercicios de Kegel: Fortalecen específicamente el suelo pélvico, ayudando a prevenir la incontinencia urinaria.

Ejercicios y actividades que debes evitar

Durante el embarazo, ciertos ejercicios pueden suponer riesgos innecesarios y deben evitarse:

  • Deportes de contacto: Fútbol, baloncesto, artes marciales o cualquier actividad con riesgo de golpes en el abdomen.
  • Actividades con riesgo de caídas: Esquí, patinaje, equitación o escalada suponen un peligro evitable.
  • Ejercicios boca arriba: A partir del segundo trimestre, evita permanecer tumbada sobre la espalda durante períodos prolongados, ya que puede reducir el flujo sanguíneo al bebé.
  • Entrenamientos de alta intensidad: Evita el ejercicio extenuante que eleve excesivamente la temperatura corporal o provoque agotamiento.
  • Buceo: El cambio de presión puede ser perjudicial para el desarrollo fetal.
  • Ejercicios abdominales tradicionales: Especialmente aquellos que aumentan la presión intraabdominal, como los abdominales clásicos, pueden favorecer la diástasis (separación de los músculos abdominales).

Recomendaciones generales para ejercitarte con seguridad

Para practicar ejercicio de forma segura durante el embarazo, ten en cuenta estas pautas:

  • Consulta siempre con tu médico o matrona antes de iniciar o continuar cualquier programa de ejercicios.
  • Mantén una intensidad moderada: debes poder mantener una conversación mientras te ejercitas.
  • Hidrátate adecuadamente antes, durante y después del ejercicio.
  • Viste ropa cómoda y transpirable, y utiliza un sujetador deportivo de buen soporte.
  • Evita el sobrecalentamiento, especialmente durante el primer trimestre.
  • Escucha a tu cuerpo y detente si experimentas dolor, mareos, sangrado o contracciones.
  • Adapta la intensidad y el tipo de ejercicio a cada trimestre del embarazo.

Cuándo consultar con un profesional

Existen situaciones en las que el ejercicio puede estar contraindicado o requiere supervisión especial. Consulta inmediatamente si experimentas:

  • Sangrado vaginal
  • Dolor abdominal o contracciones regulares
  • Mareos intensos o desmayos
  • Dificultad respiratoria antes del esfuerzo
  • Dolor de cabeza persistente
  • Hinchazón repentina de tobillos, manos o cara
  • Disminución de los movimientos fetales

Además, ciertos embarazos de riesgo (gestación múltiple, problemas de placenta, hipertensión, entre otros) pueden requerir restricciones específicas en cuanto a la actividad física.

El ejercicio durante el embarazo es altamente beneficioso cuando se practica de forma adecuada y consciente. Mantenerse activa te ayudará a vivir esta etapa con mayor bienestar y preparará tu cuerpo para el parto. Recuerda que este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la consulta con tu médico, matrona u otro profesional sanitario cualificado.