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Sexología

Disfunción eréctil: causas médicas que tienen solución

20 de octubre de 2026 · Por Redacción Por qué Doctor · Sexología

La disfunción eréctil (DE), también conocida como impotencia, es la incapacidad persistente para conseguir o mantener una erección lo suficientemente firme como para mantener relaciones sexuales satisfactorias. Lejos de ser un problema exclusivamente psicológico o una consecuencia inevitable del envejecimiento, muchos casos tienen su origen en causas médicas completamente tratables.

Según datos de la Sociedad Española de Medicina Interna, aproximadamente el 30% de los varones españoles entre 25 y 70 años experimenta algún grado de disfunción eréctil, y en la mayoría de los casos existe un componente orgánico subyacente que puede abordarse con el tratamiento adecuado.

Causas vasculares: las más frecuentes

Las enfermedades cardiovasculares son responsables de aproximadamente el 40% de los casos de disfunción eréctil en hombres mayores de 50 años. Para que se produzca una erección, es necesario que los vasos sanguíneos del pene se dilaten y permitan una afluencia adecuada de sangre. Cualquier alteración en este proceso puede provocar problemas.

Entre las causas vasculares tratables destacan:

  • Hipertensión arterial: cuando está mal controlada, daña los vasos sanguíneos y dificulta el flujo de sangre al pene
  • Aterosclerosis: la acumulación de placas de colesterol en las arterias reduce el diámetro de los vasos
  • Enfermedad coronaria: a menudo comparte los mismos factores de riesgo que la DE
  • Niveles elevados de colesterol: contribuyen al deterioro de la salud vascular

La buena noticia es que el control adecuado de estas afecciones mediante medicación, cambios en el estilo de vida y seguimiento médico puede mejorar significativamente la función eréctil.

Alteraciones hormonales y metabólicas

El sistema endocrino, que regula las hormonas del organismo, desempeña un papel fundamental en la función sexual masculina. Varias alteraciones hormonales pueden tratarse eficazmente:

  • Déficit de testosterona: unos niveles bajos de esta hormona sexual pueden provocar disminución del deseo y dificultades erécticas. La terapia de reemplazo hormonal, cuando está indicada, puede resolver el problema
  • Diabetes mellitus: afecta tanto a los vasos sanguíneos como a los nervios. El control estricto de los niveles de glucosa en sangre puede prevenir o mejorar la DE
  • Hipotiroidismo: el funcionamiento inadecuado de la glándula tiroides puede afectar a la función sexual y corregirse con medicación
  • Hiperprolactinemia: niveles elevados de prolactina pueden reducir la testosterona y causar DE

Efectos secundarios de medicamentos

Algunos fármacos utilizados para tratar otras enfermedades pueden provocar disfunción eréctil como efecto secundario. Entre ellos se encuentran ciertos antihipertensivos, antidepresivos, antipsicóticos y medicamentos para el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata.

Es fundamental no suspender nunca la medicación por cuenta propia. Si sospechas que un fármaco puede estar afectando tu función eréctil, consulta con tu médico. En muchos casos existen alternativas terapéuticas igualmente eficaces que no producen este efecto secundario.

Problemas neurológicos tratables

Las lesiones o enfermedades que afectan al sistema nervioso pueden interferir en los mecanismos de la erección. Algunas causas neurológicas tratables incluyen:

  • Esclerosis múltiple: aunque no tiene cura, los síntomas pueden manejarse
  • Lesiones medulares: dependiendo de la gravedad, existen opciones terapéuticas
  • Neuropatía periférica: especialmente la relacionada con diabetes mal controlada
  • Enfermedad de Parkinson: el tratamiento de la enfermedad puede mejorar la función sexual

Opciones de tratamiento disponibles

Una vez identificada la causa médica, existen diversas opciones terapéuticas que han demostrado eficacia:

  • Tratamiento de la enfermedad de base (diabetes, hipertensión, problemas hormonales)
  • Modificación o ajuste de medicaciones que puedan estar causando el problema
  • Fármacos orales inhibidores de la fosfodiesterasa-5 (como sildenafilo, tadalafilo o vardenafilo)
  • Terapia de reemplazo hormonal cuando existe déficit de testosterona
  • Dispositivos de vacío, inyecciones intracavernosas o prótesis de pene en casos específicos

Cuándo consultar con un especialista

Es recomendable acudir al médico cuando las dificultades para conseguir o mantener una erección se presenten de forma persistente durante más de tres meses. También es importante consultar si la DE aparece de forma súbita o si se acompaña de otros síntomas como dolor, curvatura del pene o problemas urinarios.

La disfunción eréctil puede ser el primer signo de alerta de problemas cardiovasculares más serios, por lo que no debe ignorarse ni considerarse simplemente como una cuestión de edad.

Nota importante: Este contenido tiene carácter divulgativo y no sustituye en ningún caso la consulta con un profesional sanitario. Ante cualquier duda sobre tu salud sexual, consulta con tu médico de cabecera o con un especialista en urología o andrología.